sábado, julio 29, 2006

Mundo Shipibo: Comunidad de San Francisco

La Comunidad Nativa de San Francisco se ubica a pocos minutos de la Ciudad de Pucallpa, en la Amazonía Peruana. Aqui viven más de 300 familias shipibas, la tercera etnia más grande del país. Aunque ahora viven muchos mestizos, poblaciones que vienen de otros sectores a convivir y trabajar con ellos. Ahora existe una convivencia bastante sólida entre nativos y foráneos.
Sin embargo, lo que hace a uno determinar visitar este lugar son la riqueza cultural, linguística, además de la variedad de plantas medicinales, que favorecen el estudio botánico y fomentan el desarrollo del curanderismo.

En otro artículo se comentó sobre dicho pueblo de una forma somera. Esta vez narraremos aspectos más profundos de la comunidad. Sus problemas, el choque cultural con occidente, la fiebre de la ayahuasca y sobretodo de la cosmovisión shipiba. El siguiente texto es parte de una serie de datos que adjuntamos, luego de convivir varias semanas con este grupo tan interesante. La información se basa en testimonios y entrevistas a diversas personas de la comunidad. Artistas, curanderos, ceramistas, niños estudiantes, autoridades, turistas y toda una serie de personajes que irán conociendo a medida que se narren estas experiencias.

Bienvenidas
Lleguamos por segunda vez a la Comunidad de San Francisco a mediados de abril del 2006. Motivados por un proyecto de fotografía y periodismo escolar que propusimos al Jefe de la Comunidad, Mateo Arévalo. Persona muy valiosa, quien aceptó sin dudar el desarrollo de dicho trabajo con los jóvenes del lugar.
Desde Lima, nuestra ciudad originaria, juntamos el material didáctico suficiente para mostrar a los alumnos. Unas revistas, equipo de fotografía, separatas,libros y todo lo que pudimos cargar en la mochila.
El entusiasmo nos albergaba en las semanas previas a la partida. La ansiedad y curiosidad por encontrarnos con un espacio nuevo nos hacía apurar los preparativos. Es un mundo nuevo desde nuestra cosmovisión occidental de todas las cosas. En muchas tribus y pueblos de la Amazonía aún persiste una relación muy estrecha con lo natural. Lo místico, cósmico, mitos y todo lo mágico se mezcla en estos lugares, quedando muchas veces sin fundamento nuestros conceptos consolidadados en el mundo que llamamos civilizado.
Quien escribe, se hospedó en casa del Jefe Mateo, cansados después de un larguísimo viaje, pude dormir en una habitación rodeado del bosque espeso y abundante de esta parte del país. Fue una noche muy intensa. Esa vez dormí con el ruido de los grillos y sapos entrando con fuerza por todas las ventanas. Con una paz como no sentí desde hace mucho tiempo, me quedé dormido, agradecido a Dios por esta hermosa experiencia. Así desperté, con el canto de aves muy extrañas, el sol entrando a raudales por todos lados y con las pilas para iniciar el trabajo.


Presentación a la comunidad
Afuera de la casa nos esperaban. La comunidad quería saber del trabajo que en la primera fase realizaría. Rodeado de hombres y mujeres que hablaban en un dialecto que no entendía, procedí a presentarme y explicar a todos el referido proyecto. Luego de la aceptación popular,pude respirar profundamente. Al fin era aceptado por la mayoría. Luego vino los preparativos para mi primera clase. Más de 25 jóvenes iniciaron el taller. Fue muy difícil al principio. Como dije, nuestra cosmovisión es muy distinta y yo debía acoplarme a ellos. Era yo quien tenía que aprender a hablar su idioma, a entender esa concepción de la vida que hasta hoy me resulta difícil de comprender.

Pasé muchos días hablando con mis alumnos. Anotando todo lo que veía. Las clases eran muy intensas pues debía coger el ritmo de ellos. En un principio me fastidiaba la forma de escribir de ellos. Cualquiera que lea sus textos puede comprender por qué estamos en la última escala de educación. Chicos de 15 a 20 años escribían con fallas ortogràficas y gramaticales propias de un niño de tercer grado.
Luché mucho contra esas fallas. Hasta que uno de ellos me dijo palabras muy sabias: "No te fijes en la forma, sino en el fondo"."Ellos te muestran el mensaje, tú debes pulirlo". Y eso fue la clave de todo. Desde allí no descuidé esos aspectos ortográficos, sino además, me centré en lo que transmitían. Una información muy valiosa empezó a caer desde entonces. Comprendí que esos datos no se encuentran registrados en libros o textos. No hay escritores shipibos aquí. Es que todo el conocimiento es oral. El lenguaje articulado prima en casi todas las etnias del lugar. El problema educativo del país es que se quiere implantar la misma metodología de la capital al resto de comunidades. Eso aqui no funciona y es una pérdida de recursos. Aunque dejaré este tema para más adelante.
Sobre el término shipibo, existe la versión que éste proviene de los shipis, uos monos pequeños y son muy amigables. No rechazan a las personas y conviven con ellos. Viven en manadas y entre los árboles. Sobre el término BO es el prural: shipibos.
Dicen que este nombre se adjudicò a los pobladores de la zona por convivir prácticamente con estos monos, que cada vez es más dificil de encontrarlos.

Sobre su fundación
Cuentan los pobladores que en esta zona, los primeros shipibos se establecieron aquí por las condiciones de la tierra y su gran extensión. Eran apenas seis familias las que vivían en la zona.Todas dirigidas por el "curaca", personaje líder de la tribu.
Así vivieron hasta el cuatro de octubre de 1914, al llegar a la comunidad el padre franciscano Eneique Felipe Lake, quien propuso al curaca Salvador Lopez establecer la primera comunidad cristiana. Luego de una reunión con todos los miembros del lugar, lograron acceder al pedido del franciscano. de esta forma la evangelización llegó a la zona, creando una serie de cambios fundamentales a sus ceencias. El mundo shipibo nunca volvió a ser el mismo.

Luego de celebrar una misa y contar con la venia de los miembros de la tribu, se le bautizó a la comunidad con el nombre de San Francisco de Asís. Antes de aquel nombre, la comunidad se llamaba Jepe-Wesha o isla de Yarina. En la actualidad, la comunidad de San Francisco pertenece al distrito de Yarinacocha (Jepe Ian). El término yarina proviene de una palmera que crece en las laderas del lago del mismo nombre.

Tras construir la primera iglesia cristiana,se funda la escuela misionera católica, funcionando hasta 1930, donde el estado peruano establece la primera escuela mixta estatal.

En 1957, la comunidad recibe el tìtulo de propiedad, con una dimensión de 1900 hectáreas de ancho y 7333 hectáreas de fondo. En 1975 la comunidad se establece en el Registro Nacional de Comunidades Nativas y Campesinas del Perú. Y se establecen como sus anexos a los pueblos de santa Clara, Nueva Egipto y Santa Inés.

Sobre los curacas
La Comunidad de san Francisco fue dirigida por cinco curacas,encargados de administrar la comunidad por cinco años. Ellos fueron Salvador López, Miguel Quito, Belisario Collantes, Luis López y su hijo, el útimo curaca, Ernesto López, quien fallece en 1966. Desde 1970 en adelante, la comunidad está gobernada por los Jefes, quien es elegido por toda la población por voto popular y posee una representación legal en todo el país. Desde ese mismo año se crean otros puestos jerárquicos como el agente municipal, teniente gobernador, juez de paz y ronderos comunales.
Datos proporcionados por Jorge Yui Chavez.
Fernando Vilchez Santisteban

Líneas Shipibas:entramado de ideas.

Si visitan este lugar, o cualquier otra comunidad shipiba, resaltará a su vista las líneas que están plasmadas en casi todos los objetos de la población. En las ropas, en las cerámicas, las fachadas de las casas incluso. Es que las líneas shipibas tienen algo de misterio y atracción que hacen difícil comprenderlo.

Este conglomerado de líneas se asemejan a un intrincado laberinto, y son plasmados por los shipibos desde tiempos ancestrales. No existe una investigación profunda sobre el origen e inspiración de los shipibos para crear estas líneas. La mayoría de teorías se mezclan con mitos del lugar. Lo mágico y astral están presente en los testimonios de la población. Entre las versiones, basadas en conersaciones de los miembros de la comunidad son:

Las visiones que se producen bajo el efecto de la ingesta de la ayahuasca. Muchas de estas personas aducen visualizar el conglomerado de líneas bajo intensas sesiones para luego reproducirlos en las cerámicas.

Existen unas plantas, donde las líneas o nerbaduras de sus hojas, son tan intensas que muchas madres extraen un lìquido luego de exprimirlas, para echarse unas gotas en sus ojos. El efecto de tal sustancia produce en ellas las visiones sobre las líneas y las formas para plasmarlo en sus tejidos.

Muchos otros indican que la inspiración proviene de diversos elementos de la naturaleza. Incluso lo asemejan en la piel de ciertos peces, la textura de ciertas piedras, entre otros.

La investigación científica al respecto es casi nula. Las versiones sobre la inspiración de los shipibos es totalmente válida y certera en la mayoría de casos. En lo personal, esas líneas tan extrañas están dibujadas en casi todos los elementos de la naturaleza. Una relación muy profunda que cuesta entender sobre cómo los shipibos encontraron esa inspiración.

Nuevas tendencias
En San Francisco, y muchos otros pueblos shipibos existen una nueva generación de artistas, propulsores de una técnica bastante original y novedosa. Ellos dan forma a las ancestrales técnicas del delineado shipibo, entremezclados con seres mitológicos, sirenas y serpientes. Resaltan el mundo celestial y terrenal. La intensidad de colores y formas permite crear un esapacio de mucho potencial para estos artistas. Entre ellos están:

Pablo Amaringo.
Pintor reconocido en toda Pucallpa. Se inicó en la pintura desde 1958. Desde entonces, sus trabajos han recorrido el mundo entero. Sus tendencias son el Neo Amazónico. Se inspira en las visiones que tuvo durante muchos años luego de estudiar las plantas y estar involucrado en el mundo del curanderismo.
Sus estudios sirvieron para investigaciones en la ayahuasca. Creó la escuela de arte UsKo Ayar (Príncipe Sabio) que por muchos años instruyó a jóvenes artistas. La indiferencia que sufre hoy el arte en Pucallpa ha determinado a cerrar tan valiosa escuela.

Incluso muchos se retiraron porque la escuela no ofrecía una constancia educativa a nombre de la Nación. Ello desanimó a muchos alumnos. Pero los que continuaron, exponen sus trabajos en todo el mundo.La artritis ha afectado el normal proceso creativo de Pablo Amaringo. Pero lo hace cada cierto tiempo y sin apuros.
Filder Agustín Peña.
De 26 años. Estableció su taller de pintura en medio del bosque de San Francisco. Pasa largas horas trabajando en la tierra y en la pintura. Sus cuadros se basan en las experiencias y visiones que proporciona la ayahuasca. Rescata personajes como el curandero, sirenas (muy arraigadas en la cosmovisión shipiba); además de otros elementos de la naturaleza y que intervienen en las sesiones ayahuasqueras como el tabaco o mapacho, la serpiente o ronin (la madre de todos los conocimientos), la chacruna y otras plantas medicinales.
Su trabajo es aún poco conocido. Pero quienes visiten la comunidad se encontrarán con un taller vivo, donde el arte aflora por todas partes.
Fernando Vilchez Santisteban

Vestimenta shipiba.

En la comunidad de San Francisco, como en todos los pueblos shipibos, resalta a primera vista la forma de vestir de las mujeres mayores. Sus faldas de algodón poseen ese delineado shipibo tan característico, que hacen de su indumentaria algo muy llamativo y singular.

Sobre las mujeres
El elemento alegre en el vestir de las mujeres, son las blusas. De colores intensos y bordes sobresalientes. Su tela puede ser de seda o algodón. Y las usan en todo momento del día. Los accesorios son escasos. Hace más de treinta años se dejó de usar una especie de aro o disco de plata insertado en la nariz. Esto hacía aún más impactante su figura. Pero ahora no existe eso. Solo algunas utilizan collares y brasaletes confeccionados por ellas mismas y con materiales de semillas o mostacillas.
Nunca se usaron zapatos. Hoy las sandalias son una alternativa para sentirse cómodas.

Sobre los hombres.
Hace más de medio siglo, los hombres acostumbraban vestirse con "cushmas", túnicas hasta la altura del tobillo y con mangas hasta los codos. Esa indumentaria era de uso diario. Iban a trabajar con ella. Sin embargo, hoy solo se usa en ceremonias o rituales shamánicos. Y es una pieza decorativa, mas no elemental.
La "cushma" fue reemplazada por los pantalones, camisas y corbatas . Algunos utilizan los chalecos con bordes shipibos. Estas son nuevas creaciones que le otorgan un matiz local.

Sr. Basilio. El abuelo más viejo de la comunidad

Pérdida de indumentaria y su reemplazo
El principal problema en la vestimenta de los shipibos y en la mayoría de comunidades, es la pérdida de la cultura. En la actualidad niños y jóvenes ya no visten como sus padres, ni mucho menos como sus abuelos. Prefieren los jeans, camisetas de colores sintéticos, zapatillas Adidas y todas esas monadas típicas del mundo occidental.

Muchos incluso llegan a negar el uso de su vestimenta originaria. Y solo las usan como una pieza decorativa y para atraer a los turistas. Se colocan sus faldas y cushmas para vender un espectáculo al foráneo. Todo quedó en el ropero de los recuerdos de los abuelos. Todo pasó a la anécdota, a la historia.

Fernando Vilchez Santisteban

Vivienda y arquitectura shipiba.

Las viviendas en la Comunidad Shipiba de San Francisco, como en la mayoría de pueblos de la Amazonía, consisten en "malocas", construcciones de madera y techo de paja.Poseen la característica de ser casas abiertas, con paredes bajas y que permiten el flujo y ventilacìón. La distancia entre malocas es lo suficientemente amplia para mantener una autonomía del hogar, evitando la saturación de viviendas en una misma zona.

Pero en las comunidades más grandes, como en San Francisco, además de las malocas están las casas cerradas, con paredes altas hasta el techo, donde hay ventanas e incluso llegan a cubrir la entrada de luz solar. La mayoría posee puertas y cerrojos, característica que no corresponde a las viviendas originales del lugar.

Muchos otros están optando por estilos y materiales foráneos para la construcción de sus hogares. El ladrillo y calamina poco a poco se están introduciendo en las calles de San Francisco. Se recomienda a los pobladores detener este tipo de edificaciones y mantener un orden y equilibrio en el paisaje.

La energía eléctrica está implantándose en las viviendas. Muchas cuentan con televisión y aparatos de DVD. El teléfono comunitario será reemplazado por las líneas en los hogares. El agua potable está mejorando la salubridad en la población. Incluso cuentan con un puesto médico del estado y el actual colegio ha sido construido con ladrillos y cemento. Una trocha en regulares condiciones comunica a la comunidad con el resto de caseríos, llegando hasta Yarinacocha. El polvo es una constante en el camino, introduciéndose hasta en los dientes.



Sobre el Cementerio
Antes de la llegada de la evangelización, los shipibos acostumbraban enterrar a sus familiares en sus propias viviendas, con la creencia que sus almas los portegerían de las energías enemigas. El cuerpo del difunto era introducido en una enorme vasija diseñada especialmente para tal fin. Era el ataud de los shipibos, que fue desapareciendo hasta hace cincuenta años, donde se estableció la tumba o cajón tal y como lo conocemos.
Desde las primeras décadas de 1900, se construyó el primer cementerio comunitario. Hoy todos los actos fúnebres se realizan aqui.


Fernando Vilchez Santisteban

Sobre la religión y su impacto en costumbres shipibas.

La llegada del padre franciscano Felipe Lake en 1914 y su posterior trabajo de evangelización en la zona fue aceptado sin mayores inconvenientes por la comunidad. Muchos aceptaron y establecieron las normas cristianas como forma de vida. Pero el problema surge cuando se tocan aspectos profundos en sus costumbres y formas de concebir su mundo.

La aceptación de la evangelización se dio lentamente y sin mayores objeciones. La iglesia católica fue bastante tolerante con muchas prácticas. Incluso aceptaban el trabajo de los curanderos y no recibieron mayores condenas tras experimentar con plantas y realizar las sesiones ayahuasqueras.

El problema mayor surge con la llegada de la iglesia protestante, que iue bastante radical con muchas costumbres. Esto fue al rededor de 1978, donde se establece la primera iglesia adventista, quien señaló a los curanderos como brujos o demonios y hasta hoy sufren la discriminacación por su trabajo. Muchos dejaron de consumir ayahuasca y participar de las sesiones.

Bautizo y ceremonia religiosa

Sobre la vida conyugal
Tal vez el aspecto más complicado de entender o erradicar para los misioneros católicos fue la costumbre ancestral de los nativos amazónicos a convivir con varias mujeres. Los curacas y la mayoría de hombres en general, podían mantener las mujeres que quisieran, dependiendo de su capacidad de recursos para hacerlo.

Muchos incluso se unian con cinco o seis mujeres, con todas tenía hijos y no existían problemas de celos pues eran tratadas por igual. El enfrentamiento con la Iglesia católica se inicia cuando se trató de cambiar esta costumbre. Para eso, el padre Felipe Lake organizó el primer matrimonio masivo en 1976. Para ello reunió a los hombres y les ordenó a elegir entre sus mujeres y quearse solo con una de ellas.

La mayoría eligío a la más joven y agraciada. Lo que fue motivo de pleitos y celos entre las demás esposas. Aun algunos recuerdan dicho episodio, cuando las mujeres lloraban y se lamentaban por tan dura decisión de sus esposos.

De allí en adelante se inició el declive de la iglesia católica. El padre se convirtió en enemigo de casi toda la población por ser causante de la desunión familiar. Desde entonces, el padre y los demás católicos se retiraron de San Francisco, y la iglesia quedó totalmente abandonada y destruyéndose con el tiempo. Los santos y otros objetos sagrados fueron traslaados a la actual Catedral de Pucallpa y de Yarinacocha.

Hasta la actualidad, no existe una presencia activa de los católicos en la zona. Sin embargo, otras cinco iglesias se disputan por lograr una mayor adopción de fieles. Estas iglesias pertenecen a los Adventistas, Defensores de la Fe, Asambleas de Dios, Movimiento Misionero Mudial y las Iglesias de Dios del Perú.

Fernando Vilchez Santisteban

Ayahuasca y sus visiones. Trasgresiones shamánicas

Sobre la ayahuasca se comentó en el artículo anterior "Pucallpa: Donde el caos y la magia conviven perfectamente". Invitamos a leer sobre dicha planta en el referido artículo. Aquí les ofrecemos algunos datos complementarios.

La comunidad nativa de San Francisco es cuna de curanderos. Aquí las sesiones de ayahuasca se realizan muy a menudo. Durante mi segunda visita a este lugar, me dediqué a observar y tomar apuntes sobre los comentarios que recibí de curanderos, enfermos y turistas, muchos de ellos atraidos por las visiones de la ayahuasca.

Sin embargo, conversando con el curandero Efraín Ramos Vásquez, me mostró un aspecto poco común sobre la ayahuasca y el trabajo de los curanderos. La planta es considerada como "la medicina sagrada" para ellos. Sin embargo, considera que se está distorcionando su uso. El comercio, originado por el interés masivo sobre los efectos de la planta,está originando que se pierda la real dimensión de ella.

Para empezar, la ayahuasca no es una medicina. Es un nexo, un medio de comunicaciòn que el curandero utiliza para detectar la enfermedad del paciente. Es como "una radigrafìa mental", donde el maestro percibe los puntos débiles del enfermo, para luego recetarle la medicina natural, basada en hierbas y plantas, de acuerdo a sus necesidades.

Ramos Vàsquez señala que no es necesario que el paciente ingiera ayahuasca. Esa es tarea del curandero, quien se prepara y somete a disciplina para realizar dicha labor de médico. Resulta muy fácil que el paciente ayune y se mantenga en reposo sólo para ingerir la planta. Esto es un proceso continuo y no de solo unos dìas.
Refirió que a los pacientes se los somete a dosis altas de ayahuasca, haciéndolos sufrir con los ayunos oprolongados. Pero el trabajo mayor lo tiene el curandero.

Sobre el por qué la ayahuasca se toma en total oscuridad, resaltó que las visiones son mucho más intensas en la noche, que en la luz del día. Sin embargo, si es una urgencia, el curandero tiene licencia a beberlo en el día, con el fin de diagnosticar el mal que padece la persona.
La preparación de un curandero es muy dura y prolongada. Debe someterse a una vida equilibrada, sin excesos de ningún tipo. Ayunos prolongados, oraciones, dosis cada vez más altas de ayahuasca ayudarán a una correcta formación del curandero. No se percibe que un discípulo pretenda ser maestro, sin realizar sacrificios.

Durante las sesiones, se recomienda la presencia de dos o más curanderos. Esto es porque durante la toma de la ayahuasca se mueven fuerzas espirituales, positivas o negativas, que un solo curandero no podría resistir. El apoyo de otros médicos es importante para que éste no reciba todas las energías negativas que transmita el paciente.
Sin embargo, hizo un análisis sobre el peligro que conlleva el interés masivo sobre la ayahuasca. La comercialización del producto por curanderos que sólo los mueve el interés económico, está afectando la imagen de la planta, relacionándola incluso como "droga" por ciertos sectores de la ciencia. Las normas rigurosas en los aeropuertos para evitar la entrada ilegal de sustancias sicoactivas, está alcanzando a la ayahuasca. Pueda ser que pronto se prohíba el consumo de la planta y su comercialización.

Incluso se están haciendo pruebas en laboratorios para crear sus compuestos de manera artificial y comercializarla como droga. Es fácil diagnosticar que pronto esta planta sufrirá similar lucha con la hoja de coca.
Las malas prácticas de turistas en llevar a su país dicho preparado en botellas de vino o cualquier otro empaque, para ser consumida fuera de su contexto real, hace peligrar el verdadero espíritu de las plantas de la amazonía.

Sobre los cantos.
En otro capítulo se habló sobre los cantos en las ceremonias. Estos consisten en sonidos guturales o en dialecto shipibo. Su importancia en la ceremonia,es que otorga un equilibrio al paciente, relajándolo. también se ahuyentan a los malos espíritus.
Lo más curioso que comentaron algunos curanderos, es que luego de la ceremonia no se acuerdan de lo cantado. Es como si ellos sólo fueran el instrumento, un parlante donde la planta trata de comunicarse a través de los cantos, y que varían en cada sesión. Ninguno se repite.

Algunos musicólogos han tratado de grabar los cantos shamánicos, usando tecnología muy avanzada. Los resultados han variado de acuerdo al interés que los mueve. Ramos Vásquez señaló que donde prima el interés económico, la planta tiende a revertir los efectos, perjudicando a la persona.
De igual modo, muchos pintores beben ayahuasca para inspirarse en las visiones y dibujarlas. Esto es correcto mientras se pida permiso a la planta y se revierta lo prestado en ayuda a la población.

Observese el detalle de la segunda planta. La llaman uña de murciélago y la usan para atraer la pelota en los juegos de fúltbol.

Fernando Vilchez santisteban

Vivir en Comunidad

Un día cualquiera en la Comunidad de San Francisco es similar a todas los agetreos cotidianos que embargan a todo pueblo. El trabajo diario empieza desde tempano. Los pescadores arreglan sus redes, las mujeres en sus casas atienden a los chicos mientras van cosiendo sus telares o fabricando cerámicas.


La agricultura es incipiente y recién se está implantando en la comunidad. La pesca y artesanía siempre fueron las actividades primordiales de este y otros pueblos nativos. Sin embargo, la necesidad alimentaria y la improductividad de grandes hectáreas de tierras está fomentando la siembra de productos amazónicos. Frutas como piñas, plátanos y naranjas; tubérculos como la yuca o mandioca son los principales recursos infaltables en la comida diaria de la gente y se está sembrando para no adquirir a otros mercados. La agricultura es de subsistencia y carece de tecnología.

Cerámicas shipibas y su reemplazo
Pero la labor que más destaca es la cerámica y téjido. Toda la comunidad es como un taller. En la mayoría de casas, se elabora artesanía para la venta a los turistas y exportación, generando ingresos importantes para sus economías.
Sin embargo, la producción artesanal se ha limitado a lo comercial. Ya nadie produce cerámicas para el consumo diario. Las vasijas de barro han sido reemplazados por los vasos y platos de plástico. Las ollas origianles ya no existen y se implantó la vasija de acero. Estas cerámicas es solo un producto decorativo, su utilidad se redujo a la comercialización.
Esto es una contradicción muy grande, pues en un pueblo productor de cerámicas, se recurre al plástico por lo barato y durable que es. Es una lástima que las mujeres ya no fabriquen sus vasijas de barro para uso cotidiano

Sobre los tejidos, las telas las adquieren en el mercado. Lo barato de la producción textil en el mundo ha afectado dicha actividad en quienes viven de ello. Ahora es más fácil comprar una tela a bajo costo, que elaborarla uno mismo. La comididad trae consigo la pérdida cultural.
En las telas se dibujan las clásicos líneas shipibas que ya mencionamos en otros capítulos. Muchos son bordados con hilos, otros prefieren tintes naturales. Pero al final, el resultado son tapices bastante bonitos y crean un estilo muy marcado y original. Tal vez, el impulso de programas para la producción de algodón y telas, y la enseñanza sobre el valor del trabajo humano en cada pieza, ayudaría a rescatar lo que estamos perdiendo.
Fernando Vilchez Santisteban

Mundo Shipibo

La Comunidad Nativa de san Francisco, ubicada en la Amazoná Peruana, viven más de tres mil shipibos, la tercera etnia más grande del Perú.

El siguiente blog muestra una serie de artículos sobre la cultura de dicho pueblo. Las informaciones fueron recogidas por los mismos jóvenes de la comunidad, quienes trabajaron en un taller de periodismo y recibieron clases de fotografía.

El proyecto fue realizado por Fernando Vilchez Santisteban en coordinación con el jefe de la Comunidad Señor Mateo Arévalo.
En la actualidad, el proyecto está en su segunda fase, basado en el diálogo con los chicos. Los debates y formas de discusión están presentes. Siempre respetando y reforzando posiciones; intercambiando experiencias y todo lo que respecta a su cultura.